La historia
Hay personas que no se rompen de golpe. Se rompen despacio.
Aprendiendo a callarse para evitar discusiones. Pidiendo perdón por cosas que ni siquiera hicieron. Convirtiéndose en expertas en entender a los demás mientras dejan de entenderse a sí mismas.
Dependencia emocional no es un libro de autoayuda ni promete soluciones mágicas.
Es una conversación honesta sobre el miedo a perder, la necesidad de ser querido y el precio que a veces pagamos por sentirnos acompañados.
Porque a veces lo más difícil no es que alguien te haga daño. Es darte cuenta de cuánto tiempo llevabas llamando amor a algo que ya dolía demasiado.
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